lunes, 11 de febrero de 2013

¡¡Adios Melanie...!!


¡¡Siempre te vamos a recordar Melanie!!

            Prácticamente en los primeros días de este mes vivimos una irreparable pérdida, de un día para otro recibimos la terrible noticia de que una pequeña del tercer grado se había despedido para siempre de nosotros.

            De pronto los recuerdos comenzaron a agolparse uno tras otro…

Melanie coloreando con sus crayolas…

Melanie aplaudiendo feliz, intentando cantar las canciones en inglés que se les ponían a los niños en esa clase…

Melanie quitándose las tobilleras a la hora de la terapia de relajación…

Melanie haciendo berrinche porque no quería soltar su caja de colores aunque le tocara hacer otra actividad…

Melanie adoraba sus crayolas, le encantaba colorear y lo hacía muy bien; tenía un carácter fuerte y decidido, si se proponía algo era terca y terca hasta que lo conseguía… esa pequeña tenía más tenacidad que muchos adultos que yo conozco


            ¿Cómo olvidar el brillo de sus ojos cuando repetía contenta una palabra en inglés?, decía: “Fish”, y todos nos desbaratábamos en aplausos y emoción porque ella comenzaba a decir sus primeras palabras en inglés.

            El día de su partida, el Jardín le extendió un reconocimiento que fue entregado a sus padres y leído por la Directora durante el sepelio:



            Melanie ya no está con nosotros, pero ha dejado una huella imborrable en este Jardín y en el corazón de todos y cada uno de los que tuvimos la oportunidad de conocerla.

            Hoy, por este medio, queremos hacer llegar nuestra solidaridad a sus padres, decirles que están en nuestras oraciones y que nosotros tomamos parte del dolor que ellos están sufriendo…


            Carta a los Papás de Melanie:

            Es posible que Ustedes crean que no sabemos lo que están sintiendo, pero la pérdida de Melanie ha sido un duro golpe para todos los que la conocíamos.

            Tuvieron el privilegio de ser sus padres, la vieron nacer, crecer, dar sus primeros pasos… presenciaron sus primeras travesuras y sus primeros berrinches; estuvieron a su lado paso a paso.

            La despedida duele, es verdad, pero ustedes fueron unos padres excepcionales, siempre apoyando, siempre acompañando, siempre dispuestos a dar pelea por su niña.

            Siempre estuvieron al pie del cañón…

            Siempre dispuestos, siempre amando…

            A veces las cosas parecían más y más difíciles, ¿acaso eso los hizo rendirse?, ¡¡No…!!

            Siempre estuvieron ahí para ella…

            La vida es una escuela, en ella crecemos, aprendemos, reímos, lloramos… hasta que llega el día de nuestra graduación, algunos se gradúan antes, otros después, todo ciclo que empieza debe terminar, la graduación de Melanie en esta vida llegó, y con ello la despedida, y con ello el dolor… pero ¡¡NO!! quizá no le gustaría ver que sufrimos, ella fue la graduada, ahora está mejor, libre, plena, sonriente.

            Si lloramos que sea por el dolor del adiós, y no por dolor de no comprender el por qué pasó.

            Acaso no decimos a diario en el Padre Nuestro: 


¿HÁGASE SEÑOR TU VOLUNTAD?
Entonces aceptemos esa voluntad, Dios nunca se equivoca.

            El les prestó a un ángel… pero sólo por un tiempo, no se las regalo, sólo le dio permiso de pasar una temporada con ustedes, para aprender, para enseñar, para compartir, para crecer, ella como hija, ustedes como padres… pero el ciclo terminó y llegó el momento de que ella regresara a él, afortunados ustedes que la tuvieron, afortunados ustedes que la vieron crecer.

            Melanie ahora está libre de ataduras, ahora puede correr, puede volar, puede cantar, puede pintar arco iris, estrellas, peces de colores… y lo hace con crayolas mágicas llenas de luces, ella está feliz.

            Se vale llorar, pero por el dolor del adiós

            Se cuenta la historia de una mujer que perdió a su pequeño de apenas cuatro años;  ella lloraba desconsoladamente día tras día, sufría tanto por la pérdida de su pequeño que no podía dejar de llorar.

            Una noche, la mujer soñó que la dejaban visitar el cielo, entonces, a lo lejos, vio una fila de niños vestidos de blanco que caminaban formados en fila en medio de la obscuridad, iban sonrientes y cada uno llevaba una vela encendida entre sus manos.

            De pronto, la mujer vio a su pequeño, también iba formado en esa fila, pero su vela estaba apagada y el se veía triste.

            Ella se acercó corriendo a él y lo abrazó con fuerza, entonces le preguntó:

            -¿Por qué tu vela está apagada?, ¿dime quién fue el que no te la quiso encender?, ¡¡ya se las verá conmigo!!

            El pequeño volteo a mirarla con dulzura y le dijo:

            Mami, noche a noche me encienden mi vela, pero tú siempre me la apagas con tus lágrimas

Pepin y Lety…

            Gracias por todo lo que hicieron por su princesa, pero por favor, si no se rindieron antes, no se rindan ahora.

           Siempre tengan en mente que ahora ella está bien, ustedes dejaron en el panteón sólo su cuerpo, ese cuerpo que fue sólo el envase que usó para estar entre nosotros, pero su alma no se quedó en ese lugar, ¡¡claro que no!!, ahora ella es libre, es plena, es feliz…

            Amen su recuerdo, pero no se pregunten ¿por qué?, suéltenla, déjenla ir, ella estará bien y va a amarlos por siempre.

            Ella tendrá una luz encendida día a día...

            ¿Se la van a apagar?

            Estamos con ustedes



"Bendiciones para quienes supieron comprender el brillo en mis ojos aunque nunca escucharon mi voz, bendiciones para los que siempre supieron que yo no necesitaba palabras porque hablaba con el corazón, bendiciones para quienes me amaron y me respetaron por ser como era, y no como quisieran que fuera… Bendiciones para los que con su amor, con sus oraciones y con su fe en la vida, me están llenando de luz el camino que me lleva al cielo..."
            

6 comentarios:

Anónimo dijo...

yo tuve la dicha de conocer a mi melani nunca la olvidare yo,vestida de wichi y ella no me soltaba,yo vestida de payasita y ella feliz le encantaban las fiestas,yo caperisita roja y ella emocionada mil recuerdos q tengo de ella gracias a dios x haberme permitido conoserla melani x siempre.

Maria Luisa Espinoza Morales dijo...

Así es, era muy alegre y risueña, definitivamente fuimos muy afortunados al conocerla y aprender de ella.

Anónimo dijo...

Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza, los anime y les fortalezca el corazón, para que tanto en palabra como en obra hagan todo lo que sea bueno.
2 Tesalonicenses 2:16-17

Maria Luisa Espinoza Morales dijo...

Gracias por tus buenos deseos para ellos. Bendiciones y Abrazos

Maricela dijo...

Tienen una angelita preciosa en el cielo cuidandolos y pidiendo a Dios por Ustedes.. Mucho animo Fam. Garcia Barajas

Maria Luisa Espinoza Morales dijo...

¿Verdad que sí?, ellos lo saben y aunque ahora están pasando por un momento difícil, es reconfortante saber que la pequeña Melanie esta bien, es libre y anda haciendo travesuras entre nubes de colores



Gracias por su Confianza